Satisfacción garantizada
Si una obra deja de satisfacer a su comprador o a quien la posea, éste
tiene derecho a devolver la obra al artista y que se le abone el dinero que el artista
recibió por ella.
Este derecho se mantiene mientras viva el artista, y se extiende a todas
las obras vendidas de éste, incluso antes de que se hiciera pública esta garantía.
La única limitación es que la obra no se haya deteriorado por humedad,
suciedad, exposición a la luz solar directa, etc. En estos casos, se propondrá la
devolución de un importe menor, acorde con el estado en que haya quedado la obra.
No se considerarán los efectos de la inflación. Las cantidades que se
pagaron en pesetas se devolverán, en su caso, transformadas a euros.
En los casos en que la transacción no fuera monetaria, se propondrá la
devolución de un importe proporcional a la superficie de la obra y al precio de la obra
que, en la fecha más cercana en el tiempo a dicha transacción, se vendió por dinero.
Los gastos de envío corren por cuenta del comprador o poseedor de la
obra.